"Los judíos quieren ver señales milagrosas, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros anunciamos a un Mesías Crucificado. Esto les resulta ofensivo a los judíos, y a los no judíos les parece una tontería; pero para los que Dios ha llamado, sean judíos o griegos, este Mesías es el poder y la sabiduría de Dios. Pues lo que en Dios puede parecer una tontería, es mucho más sabio que toda sabiduría humana; y lo que en Dios puede parecer debilidad, es más fuerte que toda fuerza humana" (1 Cor 22-25) (Tomado de: Versión Dios llega al hombre)
La vía para superar los males del mundo es precisamente la Memoria de la Pasión de Cristo. Contemplar a Cristo Crucificado es mirar su amor incondicional por la humanidad. Se abajó a la condición humana para volver a darle el valor y el lugar al hombre. En la Cruz está el gran misterio de amor, está la libertad, está la gloria y la victoria sobre la muerte y sobre el mal. Este amor, está dado a toda la humanidad: a judíos y no judíos, hombres y mujeres... todos pueden beber del agua viva, todos están llamados a ser santos, a ser hijos de un mismo Dios y Padre.
¡Salve, Padre Santo!
¡Tú eres nuestro honor y fortaleza!
Da a tus hijos tu espíritu,
danos perseverancia,
líbranos de todos los males,
defiéndenos en la lucha,
condúcenos a la Patria.
Ruega por nosotros, san Pablo de la Cruz
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oh Dios! Que para anunciar la palabra de la Cruz
inflamaste de ardiente celo
al sacerdote San Pablo de la Cruz, nuestro Padre,
concédenos que también nosotros,
animados por su ejemplo y sostenidos por su protección
sepamos ganar las almas de nuestros hermanos
por medio de la Pasión de Cristo, tu Hijo
para obtener con ellos el fruto de la redención,
por Nuestro Señor Jesucristo...